Memorias "salseras" en Guayaquil

10.04.2020

"La música es el arte más directo, entra por el oído y va al corazón" - Magdalena Martínez

En el mes de febrero estuve en la ciudad de Guayaquil, la ciudad más grande del país y con mayor movimiento comercial. Los vendedores ambulantes existen por miles. De hecho aquel día, se comunicaban de manera urgente entre ellos para que desalojen el puente ya que los policías municipales estaban cerca del lugar y luego iban a retirarles su mercadería. 

Andaba acompañando a un buen amigo, quien iba a realizar unos trámites y diligencias. Cierto es que cada vez que visito Guayaquil vienen a mi mente muchas imágenes, desde cuando era pequeño. Entre mis 4 a 6 años de edad, a mi familia le tocaba viajar conmigo frecuentemente a esta ciudad en busca de médicos. 

Pero un año y un día que marcaron algo interesante fue exactamente en el 2010. Era un viernes 15 de octubre. Desde las cuatro de la mañana salimos con rumbo a esta ciudad y el ritmo y género salsero se dejaba escuchar en los parlantes del bus. En un recorrido de más de dos horas solo sonaron dos canciones: Jardín Prohibido de Alex Bueno y Nunca Podré de La Suprema Corte. Eran las mismas canciones una y otra vez. No sé la verdad a ciencia cierta la razón por las que dichas canciones le encantaban al controlador del bus, pero eran sus músicas favoritas y las cantaba a todo pulmón.

Cada vez que escucho esas canciones vienen a mi meroria los viajes a esta ciudad o cada que voy allá, las termino escuchando en mi celular. De especial, no creo que exista algo, o quizá si, pues esa fecha, fue el inicio de algo bueno: un tratamiento que me ayudaría a mejorar mi salud. Quizá por eso guardo bonitos recuerdos de grandes personas que nos ayudaron y nos brindaron la asistencia médica con paciencia y con una gran y sincera amistad.

Guayaquil vive ahora mismo un verdadero drama social. Es muy duro realmente ver las noticias internacionales donde aparece una ciudad envuelta en llantos y sumamente dolida. Las canciones y músicas se han apagado un poco, aunque no del todo. Estamos seguros que podremos pasar todo esto y la música urbana local y también las del ritmo de la zona del caribe nos darán más memorias salseras la próxima vez que estemos en Guayaquil.