Memorias del campo: Bonitos días en muy bonitos lugares

13.07.2020

"El camino puede ser siempre el mismo, lo que lo hace especial es la razón por la que lo transitas y con quiénes lo compartes"
Plantaciones de maíz en una tarde parcialmente soleada / (Foto: Joel Yánez)
Plantaciones de maíz en una tarde parcialmente soleada / (Foto: Joel Yánez)
Cada miércoles como de costumbre, la alarma sonaba un par de minutos antes de las 6 de la mañana. Entonces, no daba un brinco para levantarme, pero si me apresuraba para estar a tiempo en el lugar que necesitaba estar.

  

La Consideración arrancaba antes de las 8 y de allí tocaba viajar a la zona de campo para emprender la actividad de predicar. Las impresionantes vistas del cielo despejándose y tomando color, las aves volando, las nubes con formas de objetos y los vivos colores de la vegetación y las flores, no dejaban de dibujar una sonrisa en nosotros, pero sin duda disfrutábamos de algo más. 

Cuando el rostro de una persona se iluminaba tras compartir una bonita esperanza con ella, o al aprender sobre algo que no conocían, eso, eso nos llenaba de una profunda felicidad.


Tengo muy bonitos recuerdos pues nos ha tocado de todo un poco: atravesar esteros que daban casi a la cintura; días soleados donde el agua se terminaba, pero siempre aparecía alguien bondadoso que nos ayudaba a calmar la sed; o el descanso bajo árboles enormes, mientras se compartían varias anécdotas. 


Sin lugar a dudas han sido muy bonitos días en muy bonitos lugares, pero no sólo eso. En estos territorios he compartido con hermanos increíbles, esos amigos incondicionales que siempre son un estímulo y un ejemplo.